Algo que lxs haga reír aunque sea un rato.
Pero perdón, no tengo de esos cuentos en mi repertorio hoy.
Sólo tengo unas cuantas penas dando vueltas por mi cabeza.
Gritando para que les de atención.
Y yo tratando de prestar atención a otras cosas para no hacerles caso.
Y gritan más.
Y yo me a l e j o más.
Y se aparecen de golpe en medio de la noche.
Una figura de un hombre viejo, blanca y helada, me persigue.
¿De dónde salió?
Já, no sé. ¿Por qué debería saberlo?
Bichos por todos lados. En la cama sin dejarme dormir.
En mi cuerpo. En el piso.
¡Por favor, paren!
El cuerpo me molesta, me pincha por dentro.
Parece que tuviera alfileres en la cabeza haciendo presión todo el tiempo.
Los brazos me arden sin ninguna herida.
Arden solos. Duelen solos.
Duelen solos.
Como yo.
¿Ustedes saben cuánto cuenta mantenerse en el mundo?
¿Saben todo lo que me cuesta mantenerme en la realidad?
Ojala pudiese aflojar y dejarme ir.
Pero como dije antes: Todavía no es tiempo. Tengo que sufrir más.
Me
Quiero gritar, quiero caer, quiero llorar en l i b e r t a d.
Quiero hablar.
Pero no hay nadie que me pueda escuchar.
No sé si quieren o no.
Sé que no pueden.
Y si no pueden, molesto.
Y si molesto...mejor no hacerlo.
Mejor sola.
¿Mejor sola?
Siempre me abracé sola.
En la oscuridad de mi pieza.
Con los gritos de mi cabeza por todos lados.
Con las figuras desalineadas de testigos.
Con los cortes en mi cuerpo como pruebas.
Siempre me abracé sola.
Pero nunca fue lo mejor.
Amy.
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