La entrada anterior, es una parte de un libro que estoy leyendo ahora, ¿sabes?. Se llama: "Mensajes en las paredes de los baños'', o "Mensajes en la pared del baño''. No me acuerdo si era en plural o singular, pero bueno, no es algo que importe mucho.
Como sea, copié esa frase del libro porque me pareció una buena forma de empezar este diaro-blog-carta-diario íntimo. Ese libro está escrito en forma de diferentes cartas, como el personaje principal no le habla a su psicólogo, le escribe cartas contándole cómo se siente y todas esas cosas que una persona normal le cuenta a su psicólogo.
Otro de mis libros favoritos está escrito así, "Las ventajas de ser invisible". Ese título sí estoy segura de que es así, es que realmente amo ese libro. Bueno, la cosa es que, también está escrito en diferentes cartas, todas dirigidas a una misma persona: su amigo.
Un personaje le escribía a su psicólogo porque no le hablaba; otro, a su amigo, porque no tenía muchxs amigxs en la vida real y era realmente torpe para relacionarse con lxs demás.
Yo soy una combinación de ellos dos: 1: No tengo psicólogo o psicóloga, por lo tanto no le puedo hablar. Y cuando iba, mucho no sabía expresarme. 2: No tengo a nadie. Bueno, a casi nadie. Estoy de novia hace dos años y tengo muy pocxs amigxs, pero sólo sé molestar y seguramente si les hablo a ellxs de mis problemas, molesto. Entonces, no, no tengo con quién hablar.
Y así es como nació esta idea, ¿viste?
Espero que vos me leas y no me juzgues. Que estés abierto a escuchar lo que sea que salga de mí, lo más lindo y lo más mierda también. Ya sé que no me podes abrazar, estás muy lejos (o yo soy la que está muy lejos de todo), pero con sólo escuchar haces algo. Hacés mucho más que cualquiera que esté acá. Hacés lo mismo que hacías antes, pero no sé qué pasó, que ya no pasó como solía pasar. Espero...espero mejorar. O espero no empeorar. La vida me enseñó a no tener tantas expectativas. Ojalá escuches y puedas entender. Y si no podes entender, ojalá puedas acompañarme. Porque siento que sola ya no puedo.
Love.
Amy.